VIOLENCIA DESENFOCADA Puede visitarnos, contactar y seguir nuestro trabajo en: www.corchea69.com II JORNADAS DE ESTUDIO REFLEXIÓN Y OPINIÓN SOBRE VIOLENCIA VIOLENCIA DESENFOCADA SEGUNDA EDICIÓN DE LAS JORNADAS DE ESTUDIO, REFLEXIÓN Y OPINIÓN SOBRE VIOLENCIA Producidas en su totalidad por A.C. CORCHEA 69 PRODUCCIONES y realizado bajo convenio con la UNIVERSIDAD DE SEVILLA (U.S.). Días 21, 22, 23 y 24 de noviembre de 2006 Edifi cio Expo (Isla de la Cartuja, Sevilla) Padilla Libros Editores & Libreros Sevilla © De los autores © De la presente edición: A.C. CORCHEA 69 PRODUCCIONES D.LEGAL SE- ISBN 10: 84-8434-408-8 ISBN 13: 978-84-8434-408-7 PADILLA LIBROS EDITORES & LIBREROS C/ Feria no 4 –local uno– 41003 SEVILLA (ESPAÑA) Impreso por: SALUDO A LOS CONGRESISTAS D ESDE CORCHEA 69 PRODUCCIONES y en nombre de todas aquellas personas que componen el equipo de trabajo y la secretaría técnica de las Jornadas Violencia Des- enfocada, te damos la bienvenida y te agradecemos habernos confi ado un pequeño porcentaje de tu formación académica. Es- peramos sinceramente que esta aportación te resulte gratifi cante y productiva, y que contribuya, aunque sólo sea también en una pequeña porcentualidad, a tu crecimiento y evolución como ciu- dadano crítico e independiente. —5— A MODO DE INCITACIÓN D URANTE cuatro días vamos a desarrollar una idea na- cida de un papel en blanco hace ya varios meses. Un tér- mino: “violencia desenfocada” de nuevo cuño, pero que estamos convencidos se hará hueco en nuestra sociedad en no demasiado tiempo. La importancia que tiene a nuestro entender su comprensión e identifi cación por parte del ciudadano, situará este neologismo en el lugar que debe estar. En la llamada “sociedad de la información”, difundir infor- mación con contenidos violentos de forma adulterada para saciar intereses particulares, es un severo ejercicio de violencia sobre el que la consume, si bien no solemos identifi car ésto como tal. En la mayoría de las ocasiones el receptor o consumidor de in- formación no dispone de los elementos necesarios para contras- tarla o comprenderla, por lo que a diario estar informados se convierte en un ejercicio de fe en los emisores. La “violencia” no deja de ser una especie de azucarcillo in- formativo que se nos hace apetecible consumir. La desgracia y el sufrimiento con todo el morbo, y cuales quiera reacciones quí- micas y psíquicas que producen en nosotros, siempre ha causado más interés que la “felicidad”, al menos en cuanto a “venta” de información. Por otra parte, la violencia no deja de ser una he- rramienta efi caz para el poder (político, económico...), mientras la masa esté preocupada por los peligros y la violencia que le rodea, confi ará ciegamente en el “pastor” de turno que les guíe. No deja de resultar sorprendente, y triste a la vez, comprobar cómo este mismo verano los informativos locales de una ciudad como Nueva York agotaban su tiempo día tras día en “contar” —7— qué les pasaba a sus chicos en Irak. Uno tiene la sensación que en una ciudad de diez millones de habitantes no ocurre nada malo –ni bueno– en una ciudad como Nueva York, sencillamen- te no ocurre nada, aparte de la siempre recurrente “ola de calor” que también sirve para rellenar minutos de forma económica. Es curioso si no te informan, no importa. Pero lo peor es el efecto contrario, ¿y si te informan mal a sabiendas? Destruir el Amazonas es destruir el pulmón de la Tierra Todos hemos escuchado esta frase, y nos hemos preocupa- do, concienciado, y muchos organizado, para no perder “nuestro pulmón”. Recuerdo haber encabezado a edad escolar iniciativas para luchar contra la tala de árboles del Amazonas, o incluso una “campaña” puerta a puerta para informar de los peligros de los aerosoles con CFC (bendita inocencia). No es difícil imaginar qué me pasó por la cabeza cuando descubrí que lo del Amazo- nas1 y los CFC eran sencillamente mentira.2 He de confesar que me siento más cómodo “desenmascaran- do” este tema, un claro ejemplo de violencia desenfocada (al fi n y al cabo los verdes son gente pacífi ca), que otros temas más espinosos donde la información se adultera con violencia para conseguir objetivos generalmente relacionados con el dinero y el poder (género, inmigración, menores, sequía cuando no llue- ve, inundaciones cuando lo hace, cambio climático, etc.). Aun- que me gustaría hacer, si se me permite, un par de refl exiones corriendo el sempiterno riesgo de ser malinterpretado y prejuz- gado, y todo por manchar un papel con ideas que se salen de lo establecido, de lo que habita en la idea colectiva de lo bueno, lo malo, lo justo y lo que “debe de ser”. 1 Un árbol sólo consume cierta cantidad de CO2 cuando crece y lo transfor- ma en materia leñosa, en edad adulta el consumo de oxigeno de noche y de CO2 de día es prácticamente el mismo, por lo que el amazonas junto al resto de la biomasa terrestre no aporta mas de 7% del oxígeno de la tierra. El responsable del equilibrio terrestre en este sentido es el fi toplacton que vive en los océanos. 2 Resumiendo bastante los CFC pesan más que el aire por lo que permanecen en la superfi cie de la tierra, y difícilmente alcanzan los niveles atmosféri- cos donde se encuentra el ozono. —8—