Description:Cierto que días atrás se había jugado su duro pellejo, pero eso ya casi estaba olvidado. Ahora le tocaba disfrutar de la vida, que para eso había logrado conservarla. Y, aunque ciertamente, hay muchos modos de disfrutar de la vida, Barry Shelly había decidido ya desde los doce años cuál era el modo que más le complacía. ¿Cuál? Es una adivinanza fácil: las chicas. En especial, las morenas de grandes ojos y senos muy muy muy desarrollados. Esto era una preferencia reciente, y tenía su justificación: durante años y años, Barry Shelly había tenido relaciones básicamente con chicas británicas, que si bien ofrecen una variada gama de posibilidades, solía destacar por la escasez de abundancia pectoral, y la mayoría eran rubias, o, todo lo más, pelirrojas.